viernes, 29 de abril de 2016

Manifiesto del PCE para el 1º de Mayo

Manifiesto del PCE para el 1º de Mayo. 
Recuperar derechos, pasar a la ofensiva


Somos los trabajadores y trabajadoras los que sufren las alambradas en la frontera huyendo de las guerras inventadas por el Capital para conseguir más beneficios; los que perdemos los ojos en las manifestaciones en defensa de la libertad, a manos de la represión de unos Gobiernos, que pretenden acallar las protestas contra las nefastas políticas del capital; las que sufrimos una desigualdad salarial, para aumentar los beneficios de las grandes empresas sin escrúpulos; los que soportamos unos contratos de trabajo por horas y mal pagados a pesar de su preparación; las/0s que tienen empantanados sus Convenios Colectivos, por culpa de las reformas laborales que lo único que buscaban era el abaratamiento de los salarios, facilitar los despidos y los recortes en derechos, para beneficio del sistema capitalista. Somos los trabajadores y trabajadoras los que pagan sus impuestos y no tienen sus cuentas en paraísos fiscales, impuestos de donde se sacan las subvenciones a las empresas y la banca. Somos las trabajadoras y trabajadores los que crean riquezas y el 1 de Mayo, es el día internacional del trabajo...

Un Primero de Mayo que al igual que los últimos años viene marcado por una situación límite de emergencia social, consecuencia de la aplicación de los recortes aplicados por el bipartidismo.

Que la crisis subsiste inhumanamente entre la clase trabajadora y los más desfavorecidos en nuestro país, nadie lo oculta ya. Inclusive los cantos de sirena de los distintos ministros del PP, intentándonos hacernos creer que ya estamos saliendo de la crisis, no hace más que volverse en contra de sus falsos pregoneros.

A pesar de los cálculos de crecimiento económico (aplicando solo el parámetro de las políticas neoliberales) no se está generando empleo y el que subsiste tiene menos derechos y menos salarios.

Seguimos denunciando que la discriminación salarial por razón de género sigue siendo una lacra (El salario de la mujer trabajadora es un 77% del salario medio masculino).

A pesar de las sentencias del Tribunal Supremos, reequilibrando algo la agresión a la regulación de las condiciones de trabajo en los convenios, la reforma de la negociación colectiva auspiciada por el bipartidismo, pretende anular la capacidad colectiva de la clase trabajadora para reclamar sus derechos y anular la fuerza de los sindicatos de clase para representarnos frente a las patronales y el actual estado de la negociación colectiva demuestra que su están logrando sus pretensiones.

Sin embargo, no contento con su tremendo fracaso, insisten en sus políticas de empobrecimiento de los trabajadores y las trabajadoras, el último ingenio, es la firma del tratado de libre comercio con los Estados Unidos (TTIP), por la que los derechos de los trabajadores/as europeos y las posibilidades de las pequeñas empresas y autónomos, de subsistir, se van directamente por el sumidero, con el único objetivo de beneficiar a las grandes corporaciones financieras e industriales. El capitalismo necesita esquilmar aún más a los ciudadanos para seguir manteniendo sus beneficios.

Las falsas alternativas que el PP ofrece a la generación más preparada en nuestro país, es la emigración (para trabajar 12 horas por 600€ en los países del centro y norte de Europa), por cierto para trabajar en los puestos que no quiere nadie al igual que en los años 60, o una estafadora imagen de que desde el Gobierno se apoyan las ideas y los emprendimientos empresariales; estafadora porque al mantener una legislación que solo apoya a las grandes empresas y fortunas, tiene como efecto que a pesar del inmenso esfuerzo que significa montar una pequeña empresa, más del 90% cierran en los dos primeros años, por falta de apoyo real de las instituciones gobernadas por la derecha.

En lo internacional, todo aquello que el PCE denunciaba que iba a pasar por la estrategia de EEUU y la derecha Europea (armando inclusive a aquellos que hoy consideran terroristas) en Libia, Siria, en particular y en el conjunto de los países árabes en general, es exactamente lo que está ocurriendo, con un profundo coste en vidas humanas y crisis humanitarias (pero claro había que justificar las inversiones en la Industria de guerra).

La política internacional del Gobierno del PP, roza lo patético, si no fuera porque, de por medio, se han perdido vidas. Es terriblemente triste e irritante, ver al ministro de defensa justificar a Israel en el asesinato de un soldado de nuestro país, el silencio ante el Gobierno Marroquí, la no reclamación ante el ejército Estadounidense de los crímenes de lesa humanidad, el silencio del genocidio del Pueblo Palestino y la falta de cumplimiento de las resoluciones de la ONU para con el pueblo Saharaui.

Pero el PCE no se va a rendir ante la injusticia, tenemos alternativas económicas, sociales y laborales concretas, que hemos ido construyendo mediante el debate y el estudio. No nos quedamos en los titulares mediáticos, sabemos que la profundidad del análisis nos lleva a la conclusión de que el génesis del problema está en el Capitalismo y sus estrategias de acumulación de riquezas.

Debemos romper el reforzamiento que ha tenido la patronal, gracias a la estrategia de reformas tanto del PP, como en su tiempo del PSOE y que vemos como se concreta en la intransigencia de negociación para la adecuación de los salarios, y el cambio de empleo estable y con derechos por trabajo precario y mal remunerado. Esta intransigencia y pérdida de derechos solo se rompe con movilización sostenida, abandonando esa paz social que algunas organizaciones y partidos pretenden implantar.

A pesar de la ley mordaza, seguimos en la calle, con las marchas las movilizaciones convocadas por los sindicatos y comités de empresa, apoyando a las empresas de economías sociales y autónomas, con propuestas reales sobre su viabilidad y combatiendo las políticas que solo benefician a las grandes empresas. Sigue habiendo movilizaciones pero debemos construir un PCE fuerte capaz de aglutinar estas en una movilización única. Los y las comunistas no hemos mandatado a ser el eje coordinador entre las permanentes movilizaciones sindicales y las movilizaciones sociales. Estamos en todos los conflictos en defensa del empleo y por la mejora de las condiciones laborales de las/os trabajador@s. Estamos, juntos con los movimientos en Mareas, en las luchas por la Sanidad, la Educación y la defensa de los Servicios Públicos, como parte del salario diferido de la Clase Trabajadora.

El PCE, también sabe estar en la Política, y hemos apoyado la estrategia de IU?UP, de poner por delante, en cualquier negociación de Gobierno o investidura, las reformas que necesitan los trabajadores y trabajadoras de este país, para crecer en calidad de vida, estabilidad laboral, dignidad de las personas e igualdad.

Existen otras vías económicas y sociolaborales posibles y por ellas seguimos luchando.

Nos nos callarán, No nos rendimos

VIVA EL PRIMERO DE MAYO

VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA



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